Al día siguiente nos despertamos esposados, manchados en sangre, siendo acusados de la muerte de otros 3 pacientes que habían sido asesinados esa misma noche y con una grabación que le daba la evidencia suficiente a la policía para arrestarnos con cargos de homicidio.
Intenté contar mi historia innumerables veces, pero nunca fui escuchado, además, debo cumplir cadena perpetua junto con mis tres compañeros...


F.Galvan, M.Varisto, S.Lieb.

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